La radioafición, protagonista en «Los Reporteros» de Canal Sur
Mucho antes de que existieran internet o los móviles, un grupo de apasionados de las ondas ya conectaba personas a distancia sin necesidad de cables ni torres. Son los radioaficionados, a quienes hoy algunos consideran los inventores de la primera red social de la historia, tal como explica el programa «Los Reporteros» de Canal Sur. Lejos de ser una afición antigua, esta práctica ha resurgido con fuerza tras el gran apagón de 2025, cuando miles de españoles descubrieron que, ante una emergencia, la radio de toda la vida podía ser el único salvavidas para pedir ayuda o simplemente para no sentirse solos. Según los datos ofrecidos por la Unión de Radioaficionados Españoles (URE) a este medio, en solo un año el número de licencias ha crecido más de un 10 % en España, donde ya hay más de 32.000 personas capaces de charlar sin internet, sin cobertura y sin algoritmos.
La radioafición mucho más allá del hobby
Quienes obtienen su licencia adquieren un compromiso social: poner sus equipos a disposición de las autoridades cuando fallen las comunicaciones oficiales.
Los sistemas públicos tienen equipos, pero no personal. Eso lo aportamos nosotros.
Y no solo en catástrofes. En lugares remotos de Andalucía o incluso en la frontera de Gibraltar durante los años 70, estos «conectores humanos» tendieron puentes donde había muros: familias separadas por el cierre de la Verja podían escuchar, gracias a sus radios, noticias de nacimientos o incluso de muertes, según el testimonio del radioaficionado José María Yagüe (EB7AA) recogido por «Los Reporteros». Una red hecha de ondas, generosidad y vocación de servicio que sigue más viva que nunca.
